
El árbitro noruego Tom Ovrebo reconoce que aún recibe amenazas por correo tras el partido que enfrentaba Chelsea y Barcelona en Champions, que dejó un gran escándalo arbitral.
"Recibo entre tres y cuatro correos amenazantes de aficionados del Chelsea cada año, no es algo agradable, pero tampoco nada serio".
Aquel partido se decidió por un golazo de Andrés Iniesta sobre el final, y en el cual los locales pidieron al menos tres penaltis, muy claros, dentro del área del Barcelona. Por ello, jugadores como Bosingwa y Didier Drogba reaccionaron contra el árbitro, y fueron sancionados con 3 y 4 partidos respectivamente por encarar duramente a Ovrebo. El partidó terminó con la famosa frase de Drogba que decía: "It's a disgrace!".
"Hay ciertas cosas que debería haber hecho de otro modo. Aprendí mucho de aquella experiencia. Todos los árbitros tienen sus buenos y sus malos partidos, momentos en que lo hacen bien, y otros en los que no tan bien", dijo Ovrebo.
"Adoro la Champions League, especialmente los grandes partidos que se juegan en las últimas fases del torneo, y este, definitivamente es uno de ellos. También es cierto que desde aquel encuentro he encontrado el fútbol menos apasionante, perdí bastante inlusión por él", añadió.